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Conoce a detalle parte de la Historia de este Municipio

Historia

Epoca Prehispánica

El territorio del municipio de Terrenate fue ocupado durante el periodo que corresponde a la fase arqueológica denominada Tenanyecac, que va del año 100 al 650 d.c. Los asentamientos se ubican en el pueblo del ejido de Ameles y en la Hacienda Candelaria. En esta fase aumentó la población, pero algunos grupos se ruralizaron y se asentaron en otras regiones. Probablemente así fue como llegaron los primeros habitantes a Terrenate. De modo que es claro que durante la fase arqueológica denominada Tenanyecac existieron dos regiones culturales hasta ahora identificadas en tierras de Terrenate. Por un lado, la cultura Tenanyecac y, por el otro, la cultura de Teotihuacán. Entre los años 900 y 1100 d.c., se continuará la ocupación de Terrenate, donde se localizaba el pueblo de Toluca de Guadalupe que contaba con 1000 habitantes aproximadamente.

La Colonia.- Hacia 1712, se tienen noticias de la existencia de diversas haciendas, por un censo que se realizó con el objetivo de recaudar un donativo que había sido solicitado por la corona española. Se deberían pagar 100 pesos por cada hacienda y 50 pesos por rancho. Este censo fue publicado por Isabel González Sánchez. En tal catastro aparece la Hacienda de Nuestra Señora de Guadalupe, a la cual pertenecía el Rancho de San Juan Tosula. Esta propiedad se dedicaba a la agricultura mixta, así como a la crianza de yeguas y caballos. El dueño de esta hacienda era el capitán don Pedro Bárcena, quien residía en Puebla.

Otra hacienda importante ubicada en este municipio es la Hacienda de Tepeyehualco. Su dueña era Thomasina de Abrego, la cual poseía treinta mulas, doscientas ovejas y cien cabezas de ganado porcino. Su donativo fue de 50 pesos. Otro rancho propiedad de Antonio Martínez, llamado San Miguel Axoyac, aportó 25 pesos. Este rancho poseía doce bueyes y cien ovejas y se dedicaba a la agricultura mixta. Como podemos observar, estas dos últimas propiedades no aportaron lo que había solicitado Felipe V, para la recuperación económica de España; cabe mencionar que para estos años Terrenate, pertenecía al partido de Huamantla.

La Hacienda que comenzó a integrarse en la época colonial, representó una unidad compleja del sistema económico en la Colonia, pues formó el eje principal de la actividad productiva y contribuyó a la integración de pueblos, pues representaba una fuente de ingresos para la comunidad indígena, no obstante las difíciles condiciones de trabajo.


Siglo XIX

La Independencia.- Al estallar el movimiento de independencia en Dolores Hidalgo, Guanajuato encabezado por Don Miguel Hidalgo, los tlaxcaltecas tenían motivos suficientes para sumarse al movimiento. Los peones de las haciendas de Terrenate y los pueblos mismos, se sumaron a las guerrillas de Juan José Osorno que combatió a los realistas encabezados por el mariscal Ciriaco del Llano.

La reforma.- En 1849, Puebla volvió a insistir en la anexión de Tlaxcala con el argumento de que "ésta no tenía el desarrollo económico ni la cantidad de población suficiente para alcanzar su autonomía", a lo que Tlaxcala manifestó su negativa ante la Diputación Provincial, encontrando el apoyo del pueblo de Terrenate. Todo este conflicto traerá como consecuencia que Tlaxcala se convirtiera en estado en diciembre de 1856. Una vez más reivindica el sentido de autonomía que ha mostrado a lo largo de la historia. Terrenate es elevado a la categoría de Municipio en el año de 1862.

El Porfiriato.- Durante el Prosperato la concentración de tierra constituía un problema, así como la existencia de la diferenciación social. Asimismo, se presentaron conflictos por la posesión de los recursos naturales; uno de ellos fue la posesión del agua, ya que existía una interdependencia entre pueblos, donde los vecinos de Altzayanca decidieron cerrar el camino que comunicaba a un pozo de agua, dejando sin agua a los vecinos de Terrenate y San Juan de los Llanos. Este conflicto se denunció ante el gobernador Cahuantzi. Después de analizar el problema ordenó que el camino debería permanecer abierto para todos los vecinos.


Siglo XX

La Revolución Mexicana.- Hacia 1914 el estado se encuentra en grave crisis de abastecimiento de granos, a causa de la lucha revolucionaria, así como a los asaltos realizados a las haciendas, por lo que Máximo Rojas, gobernador provisional en Tlaxcala, gira una orden para que las haciendas abastezcan a la población, así como a las tropas, lo que causó una serie de inconformidades por parte de las principales autoridades de cada municipio, entre ellos el presidente municipal de Terrenate, quien manifiesta su inconformidad: "En esta oficina se tiene noticia de que por orden superior van a recoger todo el maíz que hay en las fincas de este municipio; y habiendo previsto las consecuencias que pueden sobrevenir en lo sucesivo... he tomado la resolución de dirigirme a Ud... que en primer lugar los operarios de dichas fincas carecerían de lo más necesario a la vida que es el maíz y, en segundo, que los vecinos de este pueblo tendrían la necesidad de hacer viaje hasta Huamantla que dista lo menos 6 leguas por dos o cuatro litros los más pobres".

Epoca Contemporánea.- En abril de 1941 es publicada en el Diario Oficial una petición por parte de los vecinos de Tlaxco, Terrenate y Tetla donde solicitaban la dotación de tierras. Se solicitaba la conformación de ejidos, pero los hacendados hábilmente lograron que las haciendas de Terrenate se dictara inafectabilidad, conservando así sus propiedades, pero quedando obligados a atender las disposiciones de la Secretaría de Agricultura y Fomento.

Desde los años veintes varios hacendados tomaron sus precauciones para eludir el reparto agrario, subdividieron las propiedades registrándolos en fracciones a nombre de sus esposas, hijos, cuñados, hermanos, etc. Pero las haciendas se siguieron explotando como una sola unidad. Pese a ello no pudieron eludir el reparto agrario de los años treinta. Para 1940 usan las concesiones de inafectabilidad para salvaguardar lo que les quedó de sus dominios. Certificados firmados por el propio General Lázaro Cárdenas.